La creciente matrícula de estudiantes haitianos en el sistema educativo dominicano ha reavivado el debate sobre la disponibilidad de cupos en las escuelas públicas y la capacidad del Estado para responder a la demanda educativa.
La denuncia ha sido planteada por distintas figuras públicas y organizaciones. El presidente del Instituto Duartiano, Wilson Gómez Ramírez, advirtió en junio que estudiantes dominicanos podrían quedarse fuera de las aulas por la ocupación de plazas escolares por parte de extranjeros en situación migratoria irregular.
Los datos oficiales citados en la controversia reflejan que la matrícula haitiana pasó de 25,158 estudiantes en el año escolar 2007-2008 a 205,369 en 2024-2025, un incremento de aproximadamente 716 %. Sin embargo, esas cifras abarcan el sistema educativo en su conjunto y no demuestran por sí solas que los alumnos dominicanos hayan perdido sus cupos a causa de ese crecimiento.
Educación responde a las denuncias
El Ministerio de Educación ha rechazado que exista una exclusión generalizada de estudiantes dominicanos. En agosto, el ministro Luis Miguel De Camps afirmó que no faltaban cupos para los alumnos nacionales, mientras el organismo informó que trabajaba para ubicar a quienes aún esperaban espacio en los centros educativos.
La discusión pone sobre la mesa varios desafíos: ampliar la infraestructura escolar, transparentar las estadísticas de matrícula y garantizar el acceso a la educación de los menores que solicitan ingresar al sistema.
Por ahora, el aumento de estudiantes extranjeros está documentado en las estadísticas oficiales, pero determinar si existe desplazamiento de alumnos dominicanos requiere datos específicos sobre cupos disponibles, listas de espera y asignación de plazas en cada centro educativo.



